Proponen comité de derechos humanos en Mastercard para combatir grupos de odio

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Accionistas de Mastercard votarían por impulsar una iniciativa entre los miembros del consejo consultivo, para la creación de un comité especializado en derechos humanos que se encargaría de vigilar los pagos hechos a grupos de ultraderecha y opositores a la doctrina del Islam, esto de acuerdo a un comunicado emitido por la organización internacional de defensa SumOfUs.

La resolución de los accionistas advierte que el que extremistas como Tommy Robinson, fundador de la llamada Liga Inglesa de Defensa, así como algunos otros grupos radicales de extrema derecha hagan uso de los servicios de Mastercard, demuestra que sus estructuras de manejo empresarial no toman suficientemente en cuenta las políticas de los derechos humanos, al no existir entre sus comités ninguno que supervise tales asuntos.

Eoin Dubsky, director de campañas de SumOfUs, es enfático al asegurar que “Sabemos que en la actualidad Mastercard acepta pagos en línea que son dirigidos a grupos radicales de extrema derecha, desde Tommy Robinson hasta los Proud Boys. Eso claramente demuestra que sus ejecutivos están fallando en la gestión de los derechos humanos que están asociados a los negocios en la Era de Internet”.

En consonancia con sus reclamos, SumOfUs ha dispuesto la creación de un anuncio espectacular de 8 por 3 metros con la leyenda “¿Expulsar a los grupos de odio del negocio? #Notieneprecio”, que habrán de colocar en las inmediaciones de la sede central de Mastercard en PurchaseNueva York, cuando tenga lugar el encuentro anual de accionistas de la empresa.

La moción para la creación del mencionado comité, será presentada a los accionistas por Nandini Jammi, uno de los activistas de Sleeping Giants, una campaña impulsada a través de redes sociales para combatir la intolerancia, el racismo y la misoginia.

“Hoy en día crear un grupo neonazi es tan sencillo como poner en marcha un negocio en línea”, señaló Jammi. “Las plataformas tecnológicas que nos han permitido a muchos de nosotros abrir páginas de Internet y comenzar a vender productos y servicios, han permitido inadvertidamente que grupos de odio y extremistas se desarrollen de igual manera dentro del mismo ecosistema”.

“Es tiempo de que Mastercard enfrente el hecho de que hasta que no comiencen a investigar, no conocerán el alcance real de los abusos que han tenido lugar en su red de servicios”, concluyó el activista.


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