La Cámara Argentina de Fintech abre su bolsa de trabajo

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Hay un sector en Argentina que no parece estar resintiendo los efectos de la actual crisis económica. Y no es otro más que el de las empresas tecnológico-financieras. Al grado que la Cámara Argentina de Fintech, en conjunto con Navent, la plataforma de enlaces, ha abierto una bolsa de trabajo dirigida especialmente a los profesionales y expertos de la industria fintech.

La iniciativa, que ya está disponible en la página de Internet del organismo que dirige Juan Pablo Bruzzo (https://camfintech.alertaempleos.com), intenta canalizar el vertiginoso crecimiento del sector que a la fecha ya cuenta con 223 empresas registradas, lo cual supone un crecimiento de 60% en relación al año pasado, amén de representar una suerte de oasis para la economía argentina, que en otros ámbitos ha visto crecer de manera alarmante el desempleo.

Un estudio reciente realizado por la cámara, en el cual fueron consultadas 16 empresas financiero-tecnológicas, muestra un crecimiento promedio de 45% en los equipos de trabajo de las mismas, si bien existen casos en los que se ha alcanzado un porcentaje de hasta 200%. Entre las empresas que formaron parte de la investigación se encuentra MercadoPago, la plataforma fintech de Mercado Libre, que es la compañía que más contrataciones ha realizado en los últimos meses y se prevé que continúe por ese camino.

El estudio también revela que las carreras y profesionales más solicitados por las empresas fintech se relacionan con Ingeniería, Ingeniería Industrial, Sistemas e Informática, Actuaría Administración de Empresas, Economía, Recursos Humanos, Diseño, Comercialización, Marketing y Comunicación. 

La amplitud de la oferta, empero, no oculta el hecho de que la posición más buscada es la correspondiente a los desarrolladores, y en ese sentido las empresas que participaron en la consulta han señalado que existe una gran demanda en el mercado por ese tipo de profesionales y un número reducido de estos para cubrirla. Ello se debe, principalmente, a la falta de escuelas de programación y a los elevados costos de los cursos privados. Un área de oportunidad sobre la que la industria tendría que poner atención en el corto plazo.

Pese a esta última adolescencia, que un sector de la economía esté registrando un crecimiento notable en plena crisis y requiera de profesionales especializados para cubrir las vacantes que presenta, es una buena noticia que debe alegrar a una parte de la sociedad argentina.


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